Los fundamentos de la homeopatía

NATUROPATIA & BIOTERAPIA

 

"La Salud se considera un bien común y una necesidad existencial básica

del Ser Humano".

 

Ramón Carmona Gil

LOS FUNDAMENTOS DE LA HOMEOPATÍA

Los principios o leyes que establecen los fundamentos de la homeopatía.

 

Todas las diferentes escuelas o enfoques en aplicar la medicina homeopática, sustentan sus doctrinas en unos principios fundamentales que caracterizan la ciencia y filosofía de la homeopatía. Cada uno de estos principios forma una sola y única unidad que se relaciona uno con el otro.

 

 

1. Natura Morborum Medicatrix:

 

Principio descrito por HIPÓCRATES. La naturaleza es el verdadero médico, el organismo puede curar con sus propios mecanismos a la enfermedad. Actualmente se conoce como Reacción o Reactividad corporal defensiva/regulación. La naturaleza humana en su proceso curativo se manifiesta con síntomas, por eso en la terapéutica homeopática no consideramos los síntomas como algo inconveniente que hay que impedir, sino por el contrario, es una reacción que se debe de respetar y ayudar para conseguir la verdadera curación.

 

2. Ley de los semejantes:

 

De este principio surgió el nombre de nuestra medicina HOMEOPATÍA como lo he expresado anteriormente, este principio o ley está basada en los fundamentos descritos por Hipócrates (SIMILIA SIMILIBUS CURENTUR).

 

Hahnemam lo dedujo como un proceso natural y fundamental, existiendo una relación de semejanza entre lo que la sustancia produce en un sujeto sano y la enfermedad natural que se pretende resolver.

Hahneman es quien desarrollo este principio y lo hiso aplicable (ver organón de la medicina, párrafo 26):

"Una afección dinámica más débil (la enfermedad) es extinguida permanentemente por una más fuerte (el medicamento), si esta última, aunque diferente en la especie es muy semejante a la primera en sus manifestaciones”.

 

 

3. Experimentación pura: (Patogénesis)

 

La homeopatía se basa en una realidad biológica que fue descrita por Hipócrates, (la ley de similitud).

La homeopatía es un método terapéutico experimental, que trata al enfermo con remedios que suministrados a un sujeto sano en cantidades ponderables, provocarían síntomas similares a aquellos que hay que curar.

Por experimentación pura, a su vez se refiere al procedimiento por el cual las diferentes sustancias (cepas homeopáticas) de diferentes orígenes, son sometidas a un proceso de elaboración según la farmacopea homeopática con el cual se obtiene su virtud curativa y en el que pierde el efecto dañino, buscando la curación en el sentido más estricto.

Los medicamentos se comprueban uno a uno en la persona sana para ver los síntomas y signos característicos que manifiestan (patogénesis).

Es un método contrario a de la alopatía que experimenta sus medicamentos en animales y en personas enfermas. Lo que dedujo como un proceso natural y fundamental, una RELACIÓN DE SEMEJANZA entre lo que la sustancia produce en un sujeto sano y la enfermedad natural que se pretende resolver.

 

 

4. Individualidad medicamentosa:

 

Cada persona responde de forma diferente a un determinado medicamento,

Por otra parte, no existen dos medicamentos que puedan ser estudiados exactamente de la misma forma, ya que cada uno posee cualidades que le son propias según su naturaleza.

Hahnemann describió de forma clara qué clase de medicamento se debe suministrar (similium), y qué síntomas producían los medicamentos para poder ser aplicados por la experimentación pura que fueron descritos en la materia medica. Hoy en día existen varios repertorios que ofrecen a modo de guía resúmenes completos de los diversos medicamentos, la Guía de Síntomas (Guiding Symptoms) de Hering y la Enciclopedia de Materia Médica Pura (Encyclopedia of Pure Materia Medica).

 

 

5. Individualidad morbosa:

 

En la homeopatía siguiendo los preceptos no existen enfermedades sino enfermos, (Hipócrates).

Las enfermedades vistas como entidades clínicas abstractas no existen, sino más bien enfermos que desarrollan problemas de forma muy particular de acuerdo con su predisposición. Este concepto lo confirmaba Juan Pablo Tessier, médico francés de principios del siglo XIX, respetado por todos los clínicos del mundo:

“Cada individuo padece según su especie, y dentro de su especie según su naturaleza propia”.

 

6. Dosis mínima:

 

El no aplicar el remedio único de la experimentación pura, va en oposición a los principios de la homeopatía, debido a que se conocen los efectos de cada medicamento de manera individual observada y descrita en la materia medica.

Los efectos de los medicamentos mezclados no se conocen, los cuales podrían contrarrestarse o modificarse recíprocamente en el organismo humano.

La dosis mínima en homeopatía no solo hace referencia a la dilución y sucusión (potencia), sino también a la frecuencia de las tomas que unas veces será en dosis únicas y otras repetidas diariamente según la necesidad del paciente y además a la cantidad del vehículo del medicamento, por ejemplo: Solo un glóbulo o una cucharada en cada toma.

 

 

7. Dinamismo vital:

 

Hahnemann adoptó la filosofía del "VITALISMO" que considera al hombre en su constitución de tres partes:

 

A. Cuerpo o materia: siendo lo que conforma su estructura anatómica y fisiológica.

 

B. Espíritu: que se caracteriza por sus tres facultades: pensamiento, sentimiento y voluntad.

 

C. Dinamismo vital, principio vital: que une las dos anteriores y que da vida al cuerpo, siendo la que mantiene la salud o produce la enfermedad y desata el proceso de curación, sería la capacidad o energía que poseen todos los organismos vivos para resolver o curar la enfermedad, ver organón párrafo 10,11,12.

Actualmente se conoce como Bioenergética cuántica o curativa.

 

 

8. Miasmas o enfermedades crónicas:

 

Recordemos que la patogénesis son los síntomas que producen una sustancia al ser experimentada en una persona sana, sin embargo, los síntomas que manifiesta una persona sana se expresaran también de acuerdo con la predisposición miasmática del experimentador, entendido en este caso por Miasma, la predisposición individual que tiene cada persona para desarrollar una enfermedad, por lo tanto, la respuesta al estímulo de la sustancia experimentada no depende solamente de la energía que tiene el remedio, sino también de la predisposición individual.

 

Los miasmas o la diátesis son el modo reaccional característico que tiene una persona de manifestar la enfermedad crónica, puede ser hereditario o desarticulado a través de la enfermedad que ha padecido en la infancia. Estas enfermedades las agrupo y clasifico en tres formas distintas, es decir, con los síntomas relacionados con las enfermedades infecciosas predominantes en su época psora (sarna); la sicosis (gonorrea) y sífilis (leusis). Lo que sí es importante señalar es de no confundir las enfermedades infecciosas y los síntomas clínicos que producen los miamas, lo caracterizo porque producían los mismos modos de reaccionar frente a las enfermedades crónicas, es decir, que se comporta de la misma forma.

 

El modo reaccional psórico (la psora):

 

El modo reaccional psórico se refiere a un estado humoral crónico que se manifiesta con periodicidad alternante e intermitente que dificulta su tratamiento, pudiendo ser hereditario o como consecuencia de haberlo adquirido en la infancia.

Se caracteriza por presentar diversas afecciones cutáneas húmedas que resuman, descamación furfurácea y por un prurito que empeoran con el calor de la cama o con el agua, pero mejoran con el frío.

Estas manifestaciones cutáneas alternan con manifestaciones periódicas a nivel de las mucosas, serosas y de algunos órganos internos como hígado, sistema venoso (hemorroides, varices), sistema arterial (hipertensión), así mismo tienden a presentar diversas formas de parasitismo.

 

Manifestaciones patológicas:

 

  • Dermatosis Crónicas: las urticarias son las manifestaciones más frecuentes del paciente psórico.
  • Enfermedades periódicas: sobre todo respiratorias, en la que hay alternancia con manifestaciones cutáneas, se observan asma, rinitis alérgicas, bronquitis crónicas y agudas que alternan con reumatismo o con manifestaciones en la piel.
  • Todas las patologías alternantes: migrañas que alternan o aparecen después de problemas digestivos o problemas visuales. Diarreas que alternan con reumatismo o estreñimiento, hemorroides que aparecen después de diarreas o alternan con estas, trastornos de la memoria que aparecen después de enfermedades orgánicas y/o sistémicas.

 

Desde el punto de vista terapéutico el Sulphur, el Arsenicum Albun, la Calcárea Carbónica, el Lycopodium y el Psorinum, se encuentran entre los principales medicamentos para estos modos reacciónales.

 

El modo reaccional sicotico (sicosis):

 

El modo reaccional de la sicosis es un misma constitucional reaccional caracterizado por la similitud con los síntomas de la gonorrea.

Se refiere al comportamiento orgánico que favorece la tendencia en las personas a presentar tumores, en la mayoría de los casos benignos, pero que pueden convertirse en malignos.

Los pacientes siguen una evolución crónica tórpida, sucede como ocurre en los pacientes con gonorrea, en los cuales se inicia con una secreción que con un tratamiento o de manera espontánea cesa, suelen presentarse tumoraciones en la piel como las verrugas, los pólipos, los divertículos, así mismo todo tipo de condilomas y vegetaciones venéreas o catarro crónico de las mucosas que suelen ser frecuentes a nivel de las vías urinarias.

 

Las manifestaciones patológicas:

 

Suelen ser de lenta evolución que se va consumiendo a sí mismos desencadenando la muerte; suelen presentar obesidad, verrugas, tumores benignos como adenomas de próstata, fibromas uterinos, quistes mamarios, quistes ováricos, poliposis y quistes en otras localizaciones. Enfermedades sexuales frecuentes o de reaparición.

 

Para Hahnemann la sicosis era producida por la infección gonocócica (Neisseria gonorrhoeae). Pero hoy se describen otros factores que pueden inducir este tipo de reactividad: vacunaciones, seroterapia, tratamientos antibióticos, corticoides, anticonceptivos e infecciones crónicas.

las personas sensibles a desarrollar la diátesis psicótica generalmente son de constitución carbónica.

 

El modo reaccional sifilítico (Sífilis):

 

El modo reaccional sifilítico es una diátesis destructiva que produce lesiones irreversibles en los tejidos como ulceraciones y supuraciones, también afectan a la inteligencia y a la capacidad de juicio y dispersamiento en el tiempo.

Es el estado morboso constitucional que se caracteriza en su esencia por la destrucción, en lo funcional: por la disfunción, en los órganos: por la atrofia y en lo mental por la destrucción o agresión.

 

Manifestaciones patológicas:

 

  • Síntomas mentales: adulterio, calumnia, crueldad, delirio, desobediencia, envidia, agresividad, homosexualidad, locura, deseos de matar o de suicidarse, rencor.
  • Síntomas físicos: las arterias se ven afectadas, favoreciendo la aparición de la hipertensión arterial esencial, en la afección lesional de las paredes arteriales produciendo arteritis de los miembros inferiores, arteritis coronaria y vasculares en general, lo que favorece la aparición de los infartos y hemorragias cerebrales.
  • La laxitud de las paredes venosas favorece la presencia de varices.
  • En el sistema renal: la tendencia luética afecta el parénquima renal, en sus glomérulos originando proteinuria, insuficiencia renal y anuria.
  • Suelen tener tendencias a padecer enfermedades en la boca y garganta, presentando anginas recidivantes, gingivitis, estomatitis, inflamaciones peri dentales, caries dentales.
  • En las articulaciones: se manifiestan por hiperlaxitud ligamentosa que favorece el desplazamiento vertebral y las luxaciones de las articulaciones.
  • A nivel neurológico: se manifiesta en las esclerosis del sistema nervioso como las esclerosis en placas, enfermedad de Charcot, Parkinson.
  • A nivel genital: la tendencia a padecer enfermedades venéreas con características de chancro.

 

No descuide su salud, la información descrita sirve a modo de información y no pretende reemplazar ningún tipo de tratamiento médico.

En ningún caso se debe de sustituir la homeopatía por el tratamiento prescrito por su facultativo, ni dejar de seguir sus consejos.

La homeopatía es una excelente alternativa que puede emplearse conjuntamente.

Si tiene alguna duda consulte a un especialista